sábado, 13 de noviembre de 2010

Feliz

Día feliz porque no existe
porque del sueño al sueño
pasé volando
porque parece que me morí en silencio o en secreto
porque da lo mismo dónde dejé los pétalos
nadie sabe de la belleza nada
el grito no se oye, sigamos adelante
los muertos no te esperan
sigamos adelante
las naves del ocaso se llenan de sentidos
van y vienen trayendo de la noche un resto
o perlas sueltas
el día es un amparo inoperante
no sirve tanta luz en tanta estatua
la desaparición es legalista
y nadie tiene miedo porque insisto
nadie sabe cómo pierde agua el mar
cómo se hunde el barco
en qué punto específico naufragaremos
Por eso es feliz que pase el tiempo
el tiempo pasa a ratos largos y se puede dosificar
y se puede matar pero siempre sigue
sobreviviendo
No hay nada ante qué comparecer
la ola borra todo vestigio de tu memoria
en cuatrocientos viajes de ida y vuelta a tu desamparo
y el sol se pone mientras tú tengas dónde volver...

martes, 19 de octubre de 2010

el que sabe empuja sus abejas de saber
su miel al fondo
en el amparo de las letras donde todo está ordenado
y limpio
y se bebe vino y se arregla el mundo luego
con indicaciones
con instrucciones verbales donde todo parece ser
perfecto
Nadie sabe nada cuando sabe
lo peor es que parece
y claro
huelga decir algo que sobre
porque todo parece estática penumbra
y perfecta simpatía en la armonía en el recodo en la guitarra
en los himnos que nos aprendimos como si los himnos
nos hubiesen defendido del espanto...
Saber cuelga del oro del reloj
saber es imperioso e imposible
saber no se resiste no se extiende
en la hoja, frente al mar vacía
en la hora en que olvido frente a la noche inmensa
me doy cuenta que nadie me sabía
y sumo
y sigo...

Silla

Apenas sabes sientes no calculas nunca más
los números saben por sí solos
y te sientas
te sentiste
hondo como si respiraras
pero no
y luego mar que viene entrando por las costillas
por las pesadillas
vírgenes del mar que traen besos sucios
lavan en la costa del alma
el ruego que viene limpio como sábana de monja
estéril

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Pan en tu camino

Y es la hora de apenas
unas pocas sensaciones más
un trago triste una pequeña rayadura
en el verso largo
antes de dormir
y soñar con que se muere el tiempo de una vez por todas
y nada depende nada de nada
y los tres tristes tigres por fin
pueden decir su canción inútil...

Labios mayores

Y la última luz que te habitó
fue definitivamente la más bella
Apenas supe que serías te nombré
Supe de ti antes de la voz que te nombrara
puse en tu boca dientes antes de que amaneciera nadie
y deposité preguntas antes de que supieras besos
No me preguntes qué gané
total la boca apenas sabe
por qué goza.
La comida, la besadura que entra
por sus entrañas
no tiene significado alguno
hasta que incide de alguna manera en la memoria...

Penumbras a esta hora de la vida

Apenas
insistí
sentí que se ponían
en contra
las raíces
Todos los corazones me miraban con acento
como si quisieran decirme
alto
como si no quisieran nada más que hablar
en versos
y morirse de infartos largos
como olas
nada más acostumbrado al hombre que el precio
de las cosas que lleva puestas
nada más acostumbrado al aire que el perímetro triste
de lo que se respira.
A veces llevo bien puesto el nombre
otras veces desprecio las cosas que me llevan en su memoria
sobre todo las pobres que a veces recuerdan como me llamo
o mi guitarrita seca
sin gracia
o mis oraciones célebres
muertas.

Apenas tenga un reloj lo haré morir...

abrazo

No estuve suficientemente consciente
de tu sonrisa semilunar
de tus materiales inconsistentes
de tu extraña relación con los resortes de lo bello
o de lo trágico
Apenas supe cuánto tiempo pasaba
por tu orilla
en cuánta pena depositabas tu espesura
con cuanta rabia puteabas en silencio...
La espuma de tu belleza alzó su cristal invisible
pensó por sí misma
depositó su extraña opacidad
y me regaló el mejor de los abrazos.
Nadie me ha abrazó como jamás lo hiciste
nunca nadie quiso tanto de mi cuerpo
con nadie postulé a tanta tibieza...